LESIONES ÓSEAS DE PIE Y TOBILLO

Artrosis Subastragalina.

Clínica Vallpie, tus especialistas en podología deportiva en Valladolid.

Artrosis Subastragalina ¿En Qué Consiste?

La artrosis subastragalina es una variante específica de la artrosis que afecta la articulación subastragalina, la cual se encuentra en la región media del pie, implicando la articulación del astrágalo con otras estructuras óseas circundantes. Para comprender mejor esta condición, es esencial primero explorar los aspectos fundamentales de la artrosis en general.

Artrosis: Un vistazo general

La artrosis, también conocida como osteoartritis, es una enfermedad degenerativa de las articulaciones que se caracteriza por el desgaste progresivo del cartílago articular.

El cartílago es el tejido que recubre las superficies articulares y facilita el movimiento suave de las articulaciones. Con el tiempo, la artrosis provoca la pérdida de cartílago, lo que resulta en dolor, inflamación y limitación de la función articular.

Artrosis Subastragalina: Aspectos Clave.

La artrosis subastragalina se centra específicamente en la articulación subastragalina, que comprende la unión del astrágalo con el calcáneo y otros huesos circundantes.

Esta articulación desempeña un papel crucial en la movilidad y estabilidad del pie.

Cuando se desarrolla artrosis subastragalina, se produce un desgaste del cartílago, afectando la función normal de la articulación de esta zona.

artrosis subastragalina vs artrosis

Diferencias entre la artrosis subastragalina y la artrosis convencional.

La principal diferencia entre la artrosis subastragalina y la artrosis convencional radica en la ubicación específica de la afectación.

Mientras que la artrosis típicamente involucra articulaciones como las rodillas, caderas o manos, la artrosis subastragalina se focaliza en la articulación subastragalina del pie.

Además, la artrosis subastragalina puede presentar síntomas particulares relacionados con la función del pie, como dificultades para caminar, dolor en la región media del pie y posiblemente hinchazón en la zona afectada.

Diagnóstico de la artrosis subastragalina.

El diagnóstico preciso de la artrosis subastragalina implica evaluaciones clínicas, estudios radiológicos y posiblemente resonancias magnéticas para visualizar con detalle la articulación afectada.

Una vez diagnosticada, el tratamiento puede incluir medidas conservadoras, como fisioterapia, medicamentos antiinflamatorios y el uso de calzado adecuado. En casos más severos, se pueden considerar opciones quirúrgicas para aliviar los síntomas y restaurar la funcionalidad.

Síntomas de la artrosis subastragalina.

La artrosis subastragalina presenta una serie de síntomas que se manifiestan específicamente en la articulación subastragalina del pie. Estos síntomas pueden variar en intensidad y progresión de una persona a otra. Algunos de los signos y síntomas más comunes de la artrosis subastragalina incluyen:

Dolor en la Región Media del Pie: La artrosis subastragalina se caracteriza por dolor en la zona donde se encuentra la articulación subastragalina. Este dolor puede ser persistente y aumentar con la actividad física o el peso sobre el pie afectado.

Rigidez Articular: La rigidez en la articulación subastragalina es otro síntoma frecuente. Los pacientes pueden experimentar dificultades para mover el pie de manera fluida, especialmente después de periodos de inactividad.

Inflamación y Hinchazón: La artrosis subastragalina puede causar inflamación y hinchazón alrededor de la articulación afectada. Esto puede contribuir a la sensación de molestia y limitar la movilidad.

Dificultad para Caminar: Como resultado del dolor y la rigidez, las personas con artrosis subastragalina pueden experimentar dificultades para caminar de manera normal. La alteración en la marcha es común y puede afectar la calidad de vida diaria.

Cambios en la Forma del Pie: En casos más avanzados, la artrosis subastragalina puede provocar cambios en la forma del pie. Esto puede incluir deformidades o malposiciones que afectan la distribución del peso y la función adecuada del pie.

Sensación de Inestabilidad: Algunas personas pueden experimentar una sensación de inestabilidad en el pie afectado, lo que puede aumentar el riesgo de caídas.

Crepitación Articular: La artrosis subastragalina también puede ir acompañada de crepitación articular, que es un sonido crujiente o rasposo que se produce durante el movimiento de la articulación.

Es fundamental tener en cuenta que estos síntomas pueden variar en su intensidad y que el diagnóstico preciso debe realizarse mediante evaluaciones médicas, incluyendo pruebas de imagen como radiografías o resonancias magnéticas. Ante la presencia de estos síntomas, se recomienda buscar la opinión de un profesional de la salud para obtener un diagnóstico adecuado y establecer un plan de tratamiento personalizado.

síntomas de la artrosis subastragalina por el Dr. Montes

Tratamiento conservador de la artrosis subastragalina.

1. Fisioterapia:
La fisioterapia desempeña un papel crucial en el manejo conservador de la artrosis subastragalina. Ejercicios específicos pueden ayudar a mejorar la movilidad, fortalecer los músculos circundantes y aliviar la rigidez.

2. Medicamentos Antiinflamatorios no Esteroides (AINEs):
Los AINEs, como el ibuprofeno, pueden ser recetados para reducir la inflamación y aliviar el dolor asociado con la artrosis subastragalina.

3. Modificaciones en el Estilo de Vida:
Realizar ajustes en el estilo de vida, como perder peso en caso de sobrepeso, puede reducir la carga sobre la articulación afectada y disminuir los síntomas.

4. Calzado y Ortesis:
El uso de calzado adecuado y ortesis personalizadas puede mejorar la alineación del pie y redistribuir la presión, proporcionando alivio y estabilidad.

5. Inyecciones de Corticosteroides:
Las inyecciones de corticosteroides directamente en la articulación subastragalina pueden ayudar a reducir la inflamación y aliviar el dolor de manera temporal.

6. Terapias Complementarias:
Terapias como la acupuntura o la terapia acuática pueden ser consideradas como opciones complementarias para aliviar los síntomas.

¿Se puede operar la artrosis subastragalina?

En el tratamiento con cirugía de la artrosis subastragalina encontramos las siguientes técnicas quirúrgicas.

  • Artroscopia: En casos selectos, la artroscopia puede utilizarse para examinar y tratar la articulación subastragalina. Este procedimiento mínimamente invasivo permite la visualización directa y la realización de pequeñas intervenciones quirúrgicas.
  • Artroplastia Subastragalina: La artroplastia subastragalina implica la sustitución de la articulación afectada por un implante artificial. Este procedimiento puede aliviar el dolor y mejorar la función en casos avanzados de artrosis subastragalina.
  • Fusión Articular (Artrodesis): La fusión articular implica la unión permanente de la articulación subastragalina, eliminando la movilidad en esa área. Este enfoque puede ser considerado cuando otros tratamientos no han tenido éxito y se busca estabilizar la articulación de manera duradera.
  • Osteotomía: La osteotomía consiste en la corrección quirúrgica de la alineación del hueso, lo que puede ser útil para redistribuir la carga y aliviar los síntomas.
  • Transplante de Cartílago: En algunos casos, se puede considerar el trasplante de cartílago para restaurar la superficie articular y preservar la función de la articulación.

Es fundamental que la elección entre tratamientos conservadores y quirúrgicos se base en la evaluación completa del paciente, incluyendo la gravedad de la condición, la respuesta a tratamientos previos y las metas específicas del individuo. Un enfoque multidisciplinario, con la participación de ortopedistas y fisioterapeutas, es esencial para desarrollar un plan de tratamiento personalizado y brindar la mejor atención posible a personas con artrosis subastragalina.

¿Se puede tener artrosis subastragalina de joven?

Aunque la artrosis subastragalina es más común en personas mayores, no es imposible que se presente en jóvenes. La artrosis generalmente se asocia con el envejecimiento y el desgaste natural de las articulaciones, pero también puede afectar a individuos más jóvenes debido a diversas razones. Algunos factores que podrían contribuir a la artrosis subastragalina en personas jóvenes incluyen:

▶️ Lesiones Traumáticas: Lesiones o traumas en la articulación subastragalina, como esguinces severos o fracturas, pueden aumentar el riesgo de desarrollar artrosis subastragalina, incluso en personas jóvenes.

▶️ Malformaciones Congénitas: Malformaciones congénitas o anomalías en la estructura del pie pueden predisponer a una persona a desarrollar artrosis subastragalina a una edad más temprana.

▶️ Actividad Física Intensa: La práctica intensiva de deportes de impacto o actividades que ejercen una carga significativa sobre los pies puede acelerar el desgaste articular y contribuir al desarrollo de la artrosis.

▶️ Factores Genéticos: La predisposición genética también puede desempeñar un papel en la susceptibilidad a desarrollar artrosis subastragalina, incluso en individuos jóvenes.

▶️ Condiciones Médicas Subyacentes: Enfermedades inflamatorias o autoinmunes que afectan las articulaciones, como la artritis reumatoide, pueden aumentar el riesgo de artrosis, independientemente de la edad.

Si bien la artrosis subastragalina es menos común en personas jóvenes, es importante prestar atención a los síntomas como dolor persistente, rigidez y dificultades para caminar.

En caso de experimentar estos síntomas, especialmente después de lesiones o eventos traumáticos, es recomendable buscar atención médica para un diagnóstico preciso. El tratamiento temprano y adecuado de la artrosis subastragalina puede ayudar a gestionar los síntomas y preservar la función articular a lo largo del tiempo.

Artrosis subastragalina. ¿Cuándo podré hacer vida normal?, ¿y deporte?

El tiempo de recuperación después de una operación por artrosis subastragalina puede variar según diversos factores, incluyendo la naturaleza específica de la intervención, la respuesta individual del paciente y el tipo de tratamiento postoperatorio.

Tiempo de Baja Laboral de una cirugía por artrosis subastragalina: El tiempo de baja laboral dependerá de la naturaleza de tu trabajo y de la complejidad de la cirugía.

Síntomas del Espolón Óseo o Calcáneo

En algunos casos, las personas pueden necesitar varias semanas o incluso meses antes de regresar al trabajo, especialmente si se trata de ocupaciones que requieren actividad física intensa o estar de pie durante períodos prolongados.

Tiempo para volver a caminar si te operas de artrosis subastragalina: variará según la cirugía específica realizada. En cirugías menos invasivas, como la artroscopia, es posible que puedas comenzar a caminar con apoyo poco después de la operación. En procedimientos más invasivos, como la artroplastia o la artrodesis, la rehabilitación puede llevar más tiempo, y es posible que necesites utilizar dispositivos de apoyo, como muletas, durante un período inicial.

Deporte y Actividad Física tras una intervención por artrosis subastragalina: El regreso a la actividad deportiva dependerá del tipo de deporte que practiques y de la naturaleza de la cirugía. En general, las actividades de alto impacto y carga en la articulación pueden requerir un período de espera más prolongado. Tu cirujano y fisioterapeuta te proporcionarán pautas específicas sobre cuándo puedes reanudar actividades físicas y deportivas.

Es fundamental seguir las recomendaciones de tu equipo médico y participar activamente en el programa de rehabilitación para maximizar la recuperación y prevenir complicaciones. Es posible que se te proporcione una combinación de fisioterapia, ejercicios específicos y ajustes en el estilo de vida para facilitar la recuperación.

Recuerda que la recuperación de la cirugía de artrosis subastragalina es un proceso gradual, y la paciencia y el cumplimiento con las indicaciones médicas son clave para obtener los mejores resultados.

Prevención de la artrosis subastragalina.

Aunque la artrosis subastragalina puede tener factores genéticos y predisposición, hay medidas que se pueden tomar para reducir el riesgo y mejorar la salud del pie:

  1. Calzado Adecuado: Utilizar zapatos que proporcionen un buen soporte y amortiguación.
  2. Control del Peso: Mantener un peso saludable para reducir la carga en las articulaciones del pie.
  3. Ejercicio Regular: Actividades de bajo impacto, como la natación o el ciclismo, pueden fortalecer los músculos y mejorar la flexibilidad.
  4. Dieta Balanceada: Consumir alimentos ricos en calcio y nutrientes que favorezcan la salud ósea.
Logo y firma Vallpie Dr. Montes

SOMOS ESPECIALISTAS EN CIRUGÍA PODOLÓGICA

MEDIDAS PREVENTIVAS PERSONALIZADAS

TRATAMIENTOS INDIVIDUALIZADOS

PODOLOGÍA DEPORTIVA